Hoy día, se
celebran fechas muy especiales y también la Iglesia, el
dos de febrero, conmemora el día de la Vida Consagrada, en
el que se renueva nuestra relación y entrega a Jesucristo.
Desde este pedacito de cielo de Campo Mata, perdido en la
gran extensión del Estado Anzoátegui, nos unimos las
Hermanas con fervor, a la gente de la ciudad de Cantaura,
para celebrar la fiesta popular en honor de Nuestra Señora
de la Candelaria.
Para
nosotras fue muy significativa esta celebración ya que
participamos en la Eucaristía, presidida por Monseñor
César Ramón Ortega, Obispo de Barcelona, y juntas, renovamos
nuestra entrega a Jesús. Al finalizar, las luces de
colores lanzadas al aire, llenó de belleza y esplendor el
hermoso cielo oscuro, iluminando, al mismo tiempo, los
corazones de los presentes, que con mucha alegría
expresaron: “Dios está presente aquí, en medio de nuestro
pueblo, a través Ntra. Sra. de la Candelaria. Con el
entusiasmo contagioso del pueblo, también nosotras oramos a
la Virgen: “María, renueva y fortalece la fe de esta gente
sencilla y de todos los venezolanos”.
Nos
regresamos a la casa contentas de haber participado, con la
gente de su religiosidad, propia de una cultura antigua que
a ellos les dice mucho de sus antepasados. A nosotras nos
sirvió para entusiasmarnos más por nuestra vida religiosa y
desear, “con nuevo ardor” que Jesús sea conocido y amado por
todos.
Hna. Josefina Hernández.