Nº 54 Año 2006

Índice

 

 

 

 

Si hay algo que me viene enseñando la gente en estos pocos meses que ando por aquí, es que las cosas se han de soñar y esperar, aunque se vayan consiguiendo despacito, muy poco a poco. Algo así como la casita de tantas familias que nos rodean y que, con los años, va cambiando de cara, de color, de material… ¡y quién sabe si algo más!

 

En “San Enrique” también vamos dando nuestros pasitos. Y hemos celebrado por primera vez el ABRAZO EN FAMILIA en el colegio. Saboreamos lo bonito de la fiesta, de recordar la cara de felicidad del montón de niñ@s,  y de unos cuantos papás y mamás, que acudieron a la tarde de juegos que entre todos organizamos.

 

Sabíamos que una reunión “de otro tipo” no convocaría demasiado ni a demasiados, y apostamos  por cumplir nuestro objetivo de hacer familia dándonos la oportunidad de “hacernos como niños”  y potenciando los valores educativos de lo lúdico. Todos hemos comprobado que se está bien estando juntos, que la convivencia distendida une y nos ayuda a sacar lo mejor de cada uno, que el colegio es para todos un lugar de alegría.

 

Como ocurre siempre que se prepara algo importante, empezamos a planificar y pensar las actividades con tiempo. Y tanto docentes, como auxiliares, como mamás, tuvieron su espacio de participación y de poder escoger su forma de colaboración. Por eso pudimos colorear calcomanías, preparar pancartas,  construir un tragabolas, estrenar caballitos para jugar, pintar las caras de todos los niños, y conseguir que dos maestras se disfrazaran de payasos, por ejemplo.

 

Teníamos un montón de dudas, porque no sabíamos si finalmente acudirían todos los que se habrían inscrito, si el “programa de actos” funcionaría con  puntualidad, si los encargados de cada cosa estarían a punto…Pero nos propusimos ser flexibles ante lo que hubiera que improvisar, decidimos arriesgarnos y …el milagro se hizo posible. ¡Y con creces!

 

Creo que todavía disfrutaron más los mayores que los peques, pues a la hora de saltar, competir y bailar fueron los primeros… También a la hora de ayudar a recoger. Y no faltaron tampoco niños que descubrieron que puede resultar divertido recoger los papeles del suelo y botarlos al pipote, porque cuando las cosas se hacen en equipo, cantando y con humor… se convierten en fiesta. 

 

Antes de dar comienzo a las actividades y a compartir la merienda que cada uno había traído, le pedi-mos a Jesús, en el rato de oración, que se quedara con nosotros a jugar, que bendijera a nuestras familias, y a todas las familias de nuestro país. El vídeo de Tony Meléndez nos ayudó después a valorar cuántas cosas están en nuestra mano, y cómo no nos vale decir “ya no puedo más”. En realidad, es lo que nos vienen recordando los Amigos todo este  curso, somos muchos amigos que estamos invitados a “ser las manos de Jesús aquí y ahora”.

 

Qué bonito comprobar que lo que tantas veces parece imposible -porque la realidad que a momentos palpamos nos lo hace ver así-, se puede hacer posible –porque también a la gente hay que darle voto de confianza y responsabilidad-.

 

Somos conscientes de que detrás de nosotros hay mucha gente pidiendo y ayudándonos. Hubo donativos para la merienda, y el equipo de sonido el preescolar del Fe y Alegría lo estrenamos nosotros ese día, y…

 

Seguimos dando gracias a Dios por este recuerdo entrañable, que nos alienta a seguir dando pasitos. Ahora, con ayuda de un@s cuant@s  mamás y papás, estamos limpiando y aplanando el terreno para lo que en un futuro pueda ser la cancha deportiva - y que entre tanto será un lugar donde jugar con más amplitud-. Gracias, también, a todas las hermanas que nos han abierto camino y a quienes la gente recuerda con tanto cariño por su dedicación.

 

Como me decía semanas atrás una maestra al preparar todo esto: “Ten fe, Teruca, ten fe”. Lección aprendida.

 

Un abrazo, “de familia”.

Teruca Ros