La magnanimidad o grandeza de alma es una virtud necesaria para tener el ánimo de emprender grandes cosas y que éstas sean buenas.  Te ayudará a no quedarte en el camino cuando la dificultad te sorprenda.

 

Pero no confundas una grandeza de ánimo con una motivación extraordinaria e impulsiva para realizar algo, en un momento determinado. Los valores se practican independientemente del estado de ánimo, del buen o mal humor y entusiasmo con que te enfrentas el cada día, o de la respuesta que veas a tu alrededor. Vive con esta grandeza de espíritu y lo contagiarás.

Hazte de corazón grande para todo y para todas las personas
y vivirás la FELICIDAD de la entrega.

SÉ DE CORAZÓN GRANDE