El que se ensalce, será humillado
y el que se humille, será ensalzado. Lc 14,11
La palabra humildad
tiene su origen en la latina humus, tierra.
Humilde, en su etimología, significa inclinado hacia la tierra.
La virtud de la humildad consiste en inclinarse delante de Dios y de
todo lo que hay de Dios en las criaturas.
En la práctica, nos lleva a reconocer nuestra inferioridad, nuestra
pequeñez e indigencia ante Dios. Nos lleva a reconocer que sólo Él es
grande, y que en comparación con la suya, todas las grandezas humanas
están vacías y no son sino mentira.
La humildad se fundamenta en la verdad.
"Humildad es andar en verdad"
(Sta.
Teresa de Jesús).
La
persona humilde ve las cosas como son, lo bueno como bueno, lo malo
como malo. En la medida en que se es más humilde crece una visión más
correcta de la realidad.
GRADOS de
la HUMILDAD
CONOCERSE - ACEPTARSE - OLVIDARSE DE SÍ - DARSE