La libertad es el poder de obrar o de no obrar y de ejecutar así, por sí mismo, acciones deliberadas. La libertad alcanza su perfección cuando está ordenada a Dios, el supremo Bien.

DIOS NOS CREÓ Y NOS QUIERE LIBRES, libres de las ataduras del  mal, de las pasiones, de todo lo que nos encadena.  Para eso murió JESÚS, para liberarnos y darnos la capacidad de ser LIBRES. (Cfr. Gal. 5,1)

MIRA mucho a Jesús, largamente, en profundidad, para descubrir qué libertad es la que te ha alcanzado con su muerte.

Jesucristo, el hombre libre y liberador
es nuestro espejo, nuestra guía.

No se nos otorgará la libertad externa más que en la medida exacta en que hayamos sabido, en un momento determinado, desarrollar nuestra libertad interna. Mahatma Gandhi


¡
VIVE LA LIBERTAD DE LOS HIJOS DE DIOS!