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ESTÉN
DESPIERTOS, porque no saben cuándo vendrá el amo de la casa, si por la tarde, si a medianoche, o al canto del gallo o a la madrugada, no sea que, viniendo de repente, les encuentre dormidos. Les digo:
ESTÉN DESPIERTOS. (Mc.13,35-37)
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Tengan paciencia hasta la venida del Señor. Vean cómo el labrador, con la esperanza de los preciosos frutos de la tierra, aguarda con paciencia las lluvias tempranas y
las tardías. (Santiago 5,7)
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Fortalezcan sus corazones, porque la venida del Señor está cercana. (Santiago 5,8)
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De acuerdo a la promesa de Dios, esperamos otros cielos nuevos
y otra tierran nueva,
donde habite la justicia.
Por lo tanto, amados del Señor, procuren con diligencia ser hallados en paz, limpios e irreprochables
ante Él. (2 Pedro 3,13-14) |

Alégrense en el Señor en todo tiempo. Les repito: alégrense
y den a todos muestras de un espíritu muy comprensivo.
El Señor está cerca. (Fil. 4,4-5)
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¿No oíste sus pasos silenciosos?
ÉL VIENE, VIENE, VIENE SIEMPRE.
En cada instante y en cada edad,
todos los dias y todas las noches,
ÉL VIENE, VIENE, VIENE SIEMPRE.
He cantado muchas canciones
y de mil maneras,
pero siempre decían sus notas:
ÉL VIENE, VIENE, VIENE SIEMPRE.
En los días fragantes del soleado abril,
por la vereda del bosque,
ÉL VIENE, VIENE, VIENE SIEMPRE.
En la oscura angustia lluviosa
de las noches de julio,
sobre el carro atronador de las nubes,
ÉL VIENE, VIENE, VIENE SIEMPRE.
De pena en pena mía,
son sus pasos los que oprimen
mi corazón,
y el dorado roce de sus pies
es lo que hace brillar mi alegría.
Tagore
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