En el tiempo de la oración


Cada día, antes de ORAR, deberás tener en cuenta unas condiciones para que puedas facilitar el "encuentro" con Jesús.

  1. Debes crear un clima de oración:

    • Intenta hacer silencio. Te ayudarán los distintos ejercicios de relajación.

    • Ponte en actitud de acoger a Jesús, el Señor. Debes disponerte para el  "encuentro"

  2. Empieza siempre por la Señal de la Cruz (de forma consciente)

  3. Pronuncia alguna breve oración (puede ser espontánea), que te ponga en la presencia de Dios.

  4. Debes "preparar" siempre sobre lo que vas a orar y tener a mano los materiales: Palabra de Dios... Otras lecturas... Hechos de vida...

  5. Puedes hacer tu oración según el método clásico: Lectura... Meditación... Oración... Contemplación... Acción...   
            
             Lectura:
    comienza a leer, despacio, sin prisas... da tiempo para que vayan calando hasto el fondo. Cuando te "llegue" especialmente alguna frase o palabra o te diga algo significativo, párate...

             Meditación: Quédate "rumiando" dicha palabra o frase... repitiendo... tratando de que vaya penetrando en tu interior...  (Santa Teresa dice que la meditación es "discurrir con el entendimiento") Pregúntate: ¿qué significa esto para mí?... ¿por qué me interesa?... ¿qué siento?... ¿cómo me siento?... ¿qué me sugiere?... ¿qué me pide?... ¿qué me exige?...

            Oración:
    Respuesta al Señor que me ha hablado. Has reflexionado el texto. Ahora el texto lo haces oración: encuentro... diálogo...

            Contemplación:
    Paso de la Palabra hablada y escuchada a Aquél que habla. Se descubre el sentido profundo y último... Se percibe la realidad divina... Es la quietud frente a la verdad descubierta... Quédate mirando y siéntete mirad@...

             Acción:
    la respuesta es acción... testimonio... compromiso...

  6. Puedes hacer alguna petición o acción de gracias

  7. Termina la oración con alguna conclusión: Oración espontánea o ya elaborada: el Padre Nuestro... Hazme un instrumento de tu paz... el Ave María...

  8. Procura concretar un "compromiso de vida"