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Muchos interrogantes ante tanta tragedia junta, Señor. ¿Qué está pasando?... ¿Por qué tanto dolor?... ¿Por qué la Naturaleza se está volviendo tan hostil?... ¿Qué estamos haciendo?...
Señor, apiádate de tu mundo como un día te apiadaste de tu pueblo Israel. No permitas más desastres que desbordan nuestras posibilidades. HOY, Señor, nos acordamos de todos los que sufren desesperadamente en los países donde se han sucedido las más recientes tragedias. Ellos son los más pobres, los más necesitados, los que tienen menos posibilidades… por eso son más vulnerables. Lo han perdido TODO, Señor… no tienen NADA, ni lágrimas para seguir llorando. Ya sé que es el momento de la solidaridad mundial, la oportunidad de llorar con nuestros hermanos, es AHORA que tenemos que reflexionar
Que tu misericordia, Señor, acoja en tu Reino a los difuntos, transforme el dolor de tantos que lloran la pérdida de sus seres queridos en fortaleza y que sientan en sus vidas Tu presencia en la presencia de sus hermanos solidarios. Amén
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HAY TANTA GENTE QUE PASA HAMBRE…
ANTES DE QUEJARTE… Así decía el montaje que recibí, del cual ésta es una de las fotografías, tal vez la menos impactante. ¡Cómo eran las otras! Da demasiado dolor recordarlas. Simplemente me uno a la llamada angustiosa a: Compartir… No desperdiciar comida, agua… No ser insensibles ante el sufrimiento ajeno… No cerrar los ojos ante la realidad, DE MISERIA, que nos rodea…
Señor, cómo puede haber tanta gente que sufra tanto, si todas las cosas Tú las hiciste para todos. Señor, cómo puede el ser humano aprovecharse de su hermano y llevarle a una situación de necesidad tan extrema. Señor, cómo no tocas el corazón de los poderosos para que se “compadezcan” del dolor de sus herman@s y se arrepientan de tanto sufrimiento como están causando.
Señor, te encomiendo, sobre todo, a los niños y niñas, víctimas inocentes del poder y de la avaricia de los humanos. Que pronto tengamos el mundo que deseamos. Déjanos soñar y que también ellos puedan soñar con un mundo más humano y más FELIZ. |
Tú, que eres la Reina y Madre de la Paz, salva a nuestra nación de todas las guerras, de todo odio, terrorismo y subversión,
Ruega por nosotros |
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Nos consagramos a Ti en esta hora difícil de la patria que escogiste. |